William Méndez

Por:

William Méndez

¿Por qué las páginas basadas en Flash han quedado obsoletas?

Página de descarga de Flash Player

Desde la creación de las tecnologías que hacen posible la Web, por parte de Tim Berners-Lee, estas no han dejado de evolucionar.

Algunas se han actualizado y otras tantas surgieron más adelante. Es gracias esta evolución que la web es como la conocemos hoy.

Pero alcanzar esta complejidad involucró muchos cambios a lo largo de estos años. Se han cambiado tendencias y estándares que, de una u otra forma, nos han servido a desarrolladores y a usuarios.

Dentro de todas estas tecnologías, destaca Flash. Un software creado originalmente por Macromedia para el desarrollo de objetos gráficos.

Flash hacía posible la creación de animaciones y elementos interactivos mediante el uso de ActionScript. La escritura de código no era necesaria y se podían desarrollar proyectos desde una sencilla interfaz.

Debido a esto ganó mucha aceptación, dada su facilidad de uso.

Terminó convirtiéndose en un estándar de la web, siendo adoptado por casi todos los navegadores en la década de los 90.

Flash trajo muchas ventajas y novedades a la web, como juegos, sistemas de chat y la reproducción de vídeos sin la necesidad de instalar plugins especiales. YouTube en sus inicios funcionó con Flash y era imposible visualizar sus contenidos si no lo tenías instalado.

Al ser un estándar, los módulos necesarios para utilizarlo venían ya integrados en los navegadores y dispositivos como los teléfonos Android. Su popularidad continuó en aumento… hasta hace algunos años.

Adobe y la decadencia de Flash

En diciembre de 2005, Adobe Systems adquiere Macromedia por un valor de 3.4 millones de dólares y toma responsabilidad en el desarrollo de Flash.

Adobe era ya una empresa reconocida ese entonces gracias a sus potentes softwares como Photoshop, Premiere y más adelante Illustrator.

Al formar parte de Adobe, Flash continuó recibiendo mejoras y cambios para perfeccionar el soporte y expandir su plataforma.

Y es en esta etapa cuando se comienzan a hacer visibles los problemas.

Al ser un software tan ampliamente utilizado, se convirtió en un objetivo para los atacantes informáticos y en su código se encontraban vulnerabilidades cada dos por tres.

Adobe lanzaba actualizaciones con una frecuencia tan alta para cubrir cada agujero de código que se convirtió en una molestia para los usuarios.

Flash terminó convirtiéndose en un software muy robusto. Como consecuencia, las páginas basadas en Flash resultaban lentas en la carga, los dispositivos perdían rendimiento y el consumo de batería era elevado.

Mientras tanto, nuevas tecnologías eran desarrolladas y el uso de Flash comenzó a decaer.

La decisión de Steve Jobs y el auge de HTML5

Logo de HTML5, CSS3 y JavaScript5

En 2007 Apple lanza el iPhone. Un dispositivo que no incorporaba Flash por defecto, lo que se consideraba una auténtica locura por parte del cofundador de Apple, Steve Jobs. No obstante, el golpe fuerte vendría 3 años después.

A inicios del 2010, Apple presenta el primer iPad. Dentro de las críticas más fuertes que recibió (aparte de ser solo un iPhone grande) fue la de no incluir soporte para Flash en absoluto. Así privaba a los usuarios de visualizar los contenidos multimedia que requirieran de esta tecnología.

Jobs respondió a las críticas argumentando que no podían brindar un dispositivo a sus usuarios que incorpore una tecnología obsoleta, que presenta fallas de seguridad y que afecte al rendimiento de estos dispositivos. Se anticipó al señalar que Flash quedaría en el olvido.

En vez de eso, optó por tecnologías en auge y que cumplieran con las capacidades de Flash, pero sin alto consumo de recursos. La clave estaba en la tecnología abierta HTML5.

Esta tecnología, desarrollada por el World Wide Web Consortium, se convirtió rápidamente en un estándar, derivado del HTML creado en 1989 por Tim Berners-Lee. De hecho, Apple contribuyó con su desarrollo, en conjunto con otras organizaciones de la web como Opera y Mozilla.

HTML5 permitía la reproducción de contenido multimedia en la web de manera óptima. Al ser un estándar de código abierto, no requería la instalación de componentes adicionales.

Con el tiempo, la mejora de otras tecnologías vinculadas a HTML5, como CSS y JavaScript, hicieron posible muchas aplicaciones que hasta entonces sólo eran posibles mediante el uso de Flash. Así le terminaron desplazando, hasta el punto en que la mayor parte de la web comenzó a prescindir del complemento de Adobe.

Fin del soporte de Flash

La cosa nunca mejoró para Flash y Adobe. Las fallas de seguridad continuaron y el rendimiento de los dispositivos en los que se utilizara se veía afectado.

Adobe incluso intentó otras propuestas. En 2012 anunciaron una revisión radical del software para la creación de Flash Next en un futuro. Sin embargo, posteriormente se declaró que el desarrollo de esta propuesta conllevaría a la aplicación de muchos cambios y trabajo para los desarrolladores. Y esta fue otra señal de su declive.

Adobe continuó dando soporte a Flash, pues aún hoy existen sitios creados con esta tecnología.

En 2017 Adobe anunció la finalización del soporte, que llegaría el 31 de diciembre de 2020.

Desde el anuncio, los navegadores más utilizados, como Firefox, Edge y Chrome, comenzaron a excluirlo en sus nuevas versiones, haciendo que la visualización de páginas con contenidos basados en Flash ya no fuera posible.

Actualmente la enorme mayoría de los sitios web están basados en los nuevos estándares de HTML5.

Si aún tienes un sitio basado en Flash, deberías actualizarlo y aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías, como la semántica web, que contribuye al SEO y la capacidad de adaptarse a dispositivos como celulares.

Aunque el complemento aún podrá descargarse de repositorios no oficiales, la seguridad está comprometida, ya que no volverá a recibir actualizaciones.

Flash tuvo un papel importante en su momento, pero ahora dominan nuevas tecnologías con mejores aplicaciones que continuarán mejorando a lo largo de muchos años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *