William Méndez

Por:

William Méndez

Características que definen un buen logo

Diseño de un logo

El logo es uno de los elementos fundamentales de la imagen de una marca y será el que identifique visualmente a nuestra empresa en el mercado.

Diseñar un logo no es una tarea que deba tomarse a la ligera. Detrás de un proyecto de elaboración de logo debe haber muchos aspectos por abordar, como el diseño gráfico, marketing estratégico, psicología del color y estudios de mercado.

Así, se conseguirá un trabajo de calidad que cumpla con darle una imagen relevante a la marca y transmita su identidad.

Existen varios parámetros que definen un logo de calidad. Aunque no es una norma cumplir con todas las características, es recomendable tenerlo en cuenta al momento de definir la imagen de una marca.

Características de un buen logo

1. Simplicidad

Un logo debe transmitir una idea de forma concisa. Esto no lo vamos a lograr a través de una imagen compleja, cargada de elementos o difícil de entender.

Pensemos que nuestro logo representará un elemento abstracto, que es nuestra marca. No es una carta de presentación, ni debe describir las características detrás de la organización.

Los logos más sencillos son más fáciles de recordar ya que el visualizador debe procesar poca información gráfica y captará un solo mensaje.

Un logo simple constará de pocos elementos y colores. Como texto, el nombre de la marca y, si se incluye un slogan, es recomendable que sea breve. Un texto largo no permanecerá mucho tiempo en la mente del consumidor y no aporta nada para identificar la marca en la primera impresión.

2. Escalabilidad

La imagen principal de la marca tiene que identificarse en todos los lugares en los que se quiera plasmar.

No importa si colocamos nuestro logo en una pequeña hoja membretada un una gigantografía para una valla publicitaria. Todos los elementos deben poder identificarse sin esfuerzo y las tipografías tienen que ser legibles desde diferentes distancias.

Logo de Apple a lo lejos

3. Versatilidad

Generalmente, al crear un logo y una imagen de marca, se desarrollan también variantes que facilitan su uso en diferentes condiciones. Por ejemplo, si nuestro logo es de colores oscuros, será difícil que se vea bien sobre un fondo negro.

Para estas diferentes situaciones se puede utilizar una variante en color blanco o en colores más claros que se identifiquen con la marca.

Un logo versátil hará posible el diseño de esas variantes que nos permitan crear modificaciones ajustadas a los diferentes casos de uso, sin perder la esencia original ni alterar su legibilidad.

4. Apropiado

No es lo mismo diseñar un logo para una tienda de ropa infantil que para una renta de autos.

Antes de diseñar una imagen corporativa es adecuado realizar investigaciones de mercado y conocer el público objetivo. De esta forma, la identidad de la organización estará identificada con su público meta.

Al generar un logo apropiado, transmitimos al público una imagen relacionada con el sector al que pertenece la marca.

5. Originalidad

Puede sonar obvio, pero existe la costumbre de basarse en logos de organizaciones que son competencia para diseñar el de la propia empresa.

Esto es una mala práctica y suele darse principalmente por la falta de creatividad y el uso de diseños prediseñados para la creación de logos. En muchas ocasiones, duele decirlo, por parte de agencias de marketing que se basan en diseños prediseñados descargados de bancos de recursos para facilitar trabajos y tiempos de entrega.

Logos similares de varias marcas

Un logotipo debe ser único para que nuestra marca se identifique dentro del mercado y no genere confusión con marcas de competencia.

6. Perdurable

Las transformaciones en el mercado y el cambio a nuevas tendencias de diseño hacen necesaria la renovación de los elementos gráficos de la marca a lo largo del tiempo.

Esto debe tenerse en cuenta a la hora de diseñar el logo de una organización, de manera que este no sufra cambios muy bruscos en los que prácticamente es necesario dar a conocer la marca nuevamente.

Un logo perdurable permite adaptarse a las nuevas tendencias sin perder su esencia. En el mejor de los casos quizá no sea necesario aplicar cambios sobre el mismo, pero sí en la línea gráfica general de la empresa, y el logo, aunque no cambie, debe estar en consonancia con esa nueva imagen.

Es importante ser consistente con esa línea gráfica y los cambios que se apliquen sobre esta, pues ambos elementos forman la parte visual gráfica de la organización.

En definitiva, si tu logo cumple con estas características, es una buena imagen para tu empresa y el público será capaz de reconocer la marca donde quiera que se encuentre.

Recordemos que el objetivo es dotar de una imagen identificadora a la organización que perdure en la mente del consumidor y lo asocie con nuestra marca.

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